sábado, 23 de noviembre de 2013

Vida y media.



Quería decirte antes de marchar que no eres la mujer que yo esperaba. Ahora me sangra el dolor, pero mañana será otra mujer, no tú, otra mujer. 

Te he tenido a mi lado y sé como lates, sé a qué sabes, de tu miedo sé 
que te han de cuidar. Nunca como yo, aunque lo intentarán, pero ni siquiera se acercarán. Que verás París, que te harán llorar y ahí entenderás lo que he llorado yo, aunque te de igual. No volverás a verme, pero me vas a oír porque estas letras son para ti. 

Deja de mirarte tanto, que la luna brilla más y no se importa tanto. Que no hay más mentira que la de tus labios 
que la vida corre y que cuando sea blanco tu cabello, sientas paz adentro. Inténtalo. 

Deja de joder un rato y escúchame chiquita que te estoy hablando. Sé que nunca he sido un santo pero te di una vida y media y tú ni me has mirado. 

No volveré a tocarte, no te hablo de la piel. 

Ahora se va el que escribe a que le escriban a él. 

Quería decirte antes de marchar que mi amor vale más y tú lo sabes. 

Que me largo de aquí.

Te digo adiós. 

Para que le digas al siguiente que te quieres tanto a veces y que no sabes si al final seguirás siendo la de siempre. 

La del hoy te quiero Torpon, y mañana se arrepiente.

"Con tu permiso, Andrés".

domingo, 17 de noviembre de 2013

Para recobrar

Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,

si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.


F.L.B

sábado, 16 de noviembre de 2013

Sábado, sabadete...y Santander.

Qué gusto esto de vivir en el norte.

Y es que llega el Sábado por la mañana y después de estar un ratuco con los niños de catequesis, te pones a andar por el paseo marítimo y sin darte cuenta ya estás por "El Botas".  

La mar está belluca, como diría "Kalín" (D.E.P), los raqueros siguen al pie de la bahía y los veleros del C.A.R izan sus velas rumbo al Abra del Pas. El Sardi tranquilo es otro rollo, y aunque no ves a las niñas de Madrid luciendo bronceado, el sonido y la bravura del Cantábrico también tiene su encanto.

Y es que mira que eres guapa, Santander. De las del norte la que más. Y no porque yo haya nacido en ti, sino por todo lo que enseñas y aún más, por lo que escondes y pocos conocemos.

El sur es otra historia. Incomparable en todos sus matices. La esencia de la España que más me gusta. La flamenca, la taurina, la semanasantera...

De vuelta, paras en la plaza. Es Sábado y está hasta los topes. Que si unas maseras que tienen buena pinta, que si unas quisquillas de aperitivo, unos bígaros que están a buen precio...y al final la lías.

La lías, te lían, te dejas liar y acabas escribiendo estas letras tomando el aperitivo en la terraza del "Machi", con la atención puesta en el tren (los de Santander me entenderán) con la compra hecha y las ganas de bailar.


viernes, 15 de noviembre de 2013

Ventanales, puertas...Bonnie&Clyde


Ventanales abiertos.

Puertas cerradas.


Unos por Dios.


Otras por ella.


Y es en esos momentos, en los que pienso en Bonnie & Clyde y en que juntos supieron morir. 


Pero no viene mal airear la habitación. Esa en la que hasta no hace mucho tiempo perdía el tiempo sin saber qué hacer.


De repente se levanta el nordeste, ese del que tanto nos gusta hablar a los de Santander, y como hojas de papel en blanco, vuelan los pensamientos. Y con ellos, aquellos -"¿cómo estará?"-


Y es en esos momentos, en los que pienso en Bonnie & Clyde y en que ellos, a diferencia de ella, no se quisieron rendir.


Y aunque no lo quieras ver así, siempre será así.


Ahora ya sólo me falta ponerme en la fila donde cambian la ansiedad por ciclos de suerte más normal. Y me digo a mi mismo - "Tú saldrás de esta, créeme, y pronto entonarás pequeños cánticos, y en algún bar apartado, o en alguna estación de tren, o en algún banco del Santander ahogaré el espanto y me dirás: perdón"-.


Es como cuando sueñas que nadie te ve pero, aún así, sigues dando pistas  por si alguna vez a alguien se le ocurriera mirar...


Como este blog, que a veces de surada y otras de gallego, le da por escribir.

Y escribe palabras.


Con o sin sentido.


Todo depende del que lea al otro lado de esa pantalla desde la que hoy lees tú.





sábado, 9 de noviembre de 2013

Capítulo I, introducción.

Durante años, la había adorado a distancia sin saberlo. La más constante imagen de ella en su pensamiento era la de la primera vez que la vio bajando las escaleras de aquel casino de Santander y se dijo que era la viva imagen de Audrey Hepburn en "Desayuno con diamantes".


—Te quiero —dijo apasionadamente—. Te quise desde el momento en que te vi. Siempre he querido un hombre que fuera fuerte y cariñoso y pensé que no existía nadie parecido. Luego te vi. Te deseé. Pero me contaste lo de aquella chica del sur y todo lo que la quisiste ¡Cómo la envidié, Dios mío! Siento que acabara, lo siento de veras, porque veo en tus ojos el dolor y todas las lágrimas que vertiste. Me destroza el corazón verte tan triste. Pero ahora que ella se ha ido, te quiero para mí.

Hicieron el amor, hablaron en susurros de sus proyectos y volvieron a hacer el amor. Poco antes del amanecer, él se adormiló ligeramente. Ella, en cambio, permaneció despierta, contemplando las facciones de su rostro y sus patillas a la luz del fuego de la chimenea, mientras pensaba en el viaje que los había conducido desde aquella ciudad con playa hasta aquella habitación de armarios blancos. Sus favoritos; sin embargo, algo comenzaba a romperse.

Se aferró a un jirón de esperanza. Sabía que le amaba. Eso no había cambiado. La misma noche anterior había hecho el amor como alguien que saciara una sed terrible. Y después de que se quedase dormido, había rodado encima de él, besándole con la pasión propia de una veinteañera.


Bajaban a estudiar juntos y luego solían pasarse a comprar algo de comida por el mercado. La observaba mientras anotaba en sus apuntes de tributario, y se sentía como si tuviera delante de él, un diamante secreto que pudiera tocar de vez en cuando mientras nadie le veía.

La mente humana tiene un primitivo mecanismo de defensa que niega cualquier realidad que provoque un estrés excesivo al cerebro. Se llama negación- le dijo él-. Y es lo que a ti te pasa. A veces, lo imposible sólo lleva algo más de tiempo que lo posible- pero ella no tenía tiempo.

Ella sentenció:

Lamento hacerte tan desdichado. —No lo sientas- dijo él. Lamenta más bien haberme hecho feliz. Eso es lo que duele, que me hicieras tan feliz.




jueves, 7 de noviembre de 2013

07 de Noviembre de 1983



Treinta años han pasado ya desde que peludo y feo como un dolor, dicen, llegaste a este mundo. Y ya ves tú, igual de feo y algo menos peludo sigues dando guerra. Y mucha.

Unas cuantas botellas de Albariño y algunos manjares más nos han bastado para celebrarlo.

Te conozco algo menos de lo que me conoces tú a mi, exactamente 6 años, pero ello no impide que al ver como te levantas por las mañanas, sepa que al menos hasta la hora de comer es mejor no entablar conversación contigo. Del mismo modo que al verte salir de un examen sepa que lo has aprobado.

Somos el día y la noche...tú el chico serio y responsable y yo el que ejerce de hermano pequeño, dicen quienes creen conocernos. Pero en el fondo, tú y yo nos conocemos mucho mejor de lo que nos pensamos.

A veces las cosas no llegan como nos gustaría y, mirando al cielo, nos preguntamos qué hemos hecho mal...tú ya me entiendes. Pero ¿sabes qué? Todo lo que tenemos, lo tenemos por ti y por mi, ganado por nosotros, sín sujetos elípticos ni pacientes, y gracias a eso jamás hemos tenido que agachar la cabeza.

Espero que, hasta ahora, hayas pasado unos felices treinta años y a partir de  ahora que ya empezarás a ejercer de Ingeniero de Caminos, la vida te permita disfrutar de cuantos Dios quiera...eso sí, con tu hermano, el pequeño, a tu lado.

Sólo espero que el año que viene lo celebremos como éste...todos juntos, en familia y en casa.

Felicidades Edu.

Felicidades hermano.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Peligroso bañarse.



Ese sentimiento de peligro...

Como cuando de repente miras a alguien a los ojos a través de una foto y no la reconoces.


Como cuando al echar la vista atrás todo lo cubre esa triste amargura.


Como cuando sin quererlo en media de la noche te despiertas y te acuerdas de aquellas noches.


Como cuando intentas autoconvencerte con más ganas que éxito que lo impuesto es lo acertado.


Como cuando al pasar por la puerta de algún restaurante recuerdas el sabor de aquella compañía con la que compartiste algo más que mesa.


Como cuando un Domingo a las 15:00 echas en falta la maleta y el beso de "buen viaje".


Como cuando, sín explicación, un Viernes por la tarde extrañas no estar viajando a ninguna habitación.


Como cuando me pregunto en qué momento comenzó el final.


Como cuando me pregunto inseguro, si alguna vez hubo algo.


Como cuando en El Puntal nos bañábamos al lado del embarcadero.


Ese sentimiento.






sábado, 2 de noviembre de 2013

Veintipocos



Vamos creciendo chicos, y se nota…vaya si se nota!!

Todo toma una perspectiva completamente diferente de la que tomaba hasta hace unos años. Todo gana en calidad, hasta lo que se va. Los amigos, los de verdad, se reducen en número, pero aumentan en calidad.

Hace un par de años el cuerpo te pedía “beberte el Nilo” una noche de Miércoles sin un porqué definido. Hoy me pide un tranquilo café con buena compañía. La de un amigo de siempre o la de esa chica de la uni que cuando sonríe hace que me atragante. Tiene buena conversación, eso es verdad, pero como diría Sinatra “love is a tender trap”.

La inquietud que hasta ahora permanecía anestesiada y casi inexistente en nosotros, de la noche a la mañana despierta y lo hace con hambre de comerse el mundo. De pronto queremos vivir en “una décima de segundo más” (va por ti Antonio) todo lo que no hemos vivido en veinticuatro años. Te comes los libros porque has descubierto que quieres ser alguien en la vida. Que ya está bien eso de vivir con papá y mamá. Descubres tu verdadera vocación y entiendes que la uni es sólo un lugar de paso en el que debemos pasar el menor tiempo estipulado.

Ahí fuera nos espera un mundo repleto de matices. En claroscuros, pero por algo la generación de los 80 fuimos bautizados como la gran esperanza de España. Es más que probable que tengamos que emigrar y pelear en países en los que seamos una milésima parte de lo que una gota es en el océano.
 Pero por algo “Spain is different” y por ese algo los españoles tenemos los coj*nes más grandes que el caballo de Espartero. Ya les tocó a nuestros abuelos emigrar a Alemania, hacerse las Américas y trabajar como los mejores embajadores de nuestro país allá por donde pasaron.

Siempre he creído que nuestros padres han sido unos privilegiados que han vivido en la mejor época de la España más reciente. Ahora nos toca demostrar que nosotros salimos a nuestros abuelos.

Los horarios. Qué difícil se va haciendo eso de cuadrarlos para verte. Aunque hay ocasiones en las que se tornan en dulce excusa para salir media hora antes de la biblio y tomar un café rápido en la cafetería de la uni para ver si “ella” sigue sonriendo. Entre sorbo y sorbo nos contamos nuestras “cruces” del día a día. Lo de aquella chica que de la noche a la mañana desapareció teniendo todo lo mejor a su lado, lo de aquel viaje a Madrid que acabó mejor de lo que empezó, las inquietudes de acabar y volar del nido, las preocupaciones de lo que nos deparará el futuro…

Y es que queramos o no, vamos sentando la cabeza (a algunos/as les cuesta más), y cosas que antes nos parecían de mayores ahora resulta que nos parecen ya propias de nuestra edad. Pensamos en casarnos y en formar una familia numerosa y divertida. Pensamos hasta en el nombre de nuestros hijos!!

 Abrazamos ideas y pensamientos que siempre nos parecieron trasnochados y con plena consciencia nos volvemos mucho más respetuosos con las opiniones de los demás.

Crecemos por fuera, eso está claro. Pero por dentro la transformación es mucho mayor, lo cual no quiere decir que una o dos veces al año (no hace daño) parezcamos chiquillos en plena edad del pavo. El cuerpo te pide acercarte a Dios y la cabeza te dice, ¡HAZLO¡, y de pronto comienzas a ir a misa con plena devoción y asiduidad. Y hablas con Él como con un amigo…de los viajes, de esa chica, de tus preocupaciones, y le pides…le pides mucho porque has empezado a tomarte en serio esto de la vida.
Te das cuenta de que la cara bonita que un día te enamoró con esos labios rojos carmín y ese cuerpo tan sensualmente femenino, no durará así de bonita toda la vida y que alguna vez le tocará enamorar con el corazón. Ese gran desconocido, más para algunas que para algunos, pero que en esto de la vida juega un papel muy importante, pues de él dependen muchos de los sabores o sinsabores que tendremos a lo largo de aquella. Y cuando haya que enamorar con él, ya no te valdrán las trampas en las que, iluso de mi, yo un día caí.

Con el paso del tiempo nos convertimos en pequeños sibaritas que diferencian ya la calidad de la cantidad, el amor del flirteo, “la llave de un dormitorio de la de la vida entera”. Dejamos de caminar “por el bulevard de los sueños rotos”.

Un día te encontrarás de nuevo con esa chica que te dejó roto y le dirás: “Aunque tú no lo sepas, encendía con besos el mar de tus labios”, y aunque una vez le diste las “gracias por elegirme”, hoy le pides “déjame”.

Y es que cada cosa en su momento, sabiendo que los momentos con las cosas que les acompañan serán los mejores en todas y cada una de las etapas de nuestra vida.


Tengo 24…años…y a vivir!!


domingo, 27 de octubre de 2013

No digas que no.



Creo que escribirle a alguien mirándole a los ojos "no digas que no", es la súplica más hermosa del mundo...

"Nunca se recibe sin dar nada a cambio, 
yo daría mi vida por dormir en tus brazos. 

No digas que no, no soy un extraño, 
no puedo volver y estoy tan cansado. 

No soy el mejor, eso está muy claro, 
no digas que no, estoy en tus manos".

domingo, 20 de octubre de 2013

Puntos suspensivos



-¿Qué?


-Te prequiero..


- ¿Eh?


-No digo que te quiero, porque con todo lo que ha pasado te ibas a asustar... oséa más todavía. Por esto de digo que te prequiero... te prequiero mucho Raquel..


-Tu inmadurez es superlativa para tu edad... 


*Hagamos como si nos acabásemos de conocer...

Todas las cosas que te he dicho que no sentía, no las sentía... porque no me ha dado tiempo a sentirlas. Te prequiero... mucho.

Al natural, como el toreo.



Hoy toca escribir.

Y hoy no es necesario. Hoy es natural

Como marcar un teléfono y descubrir que hay voz (y vida) al otro lado.

Igual de natural que los yogures bebibles del Corte Inglés. Natural, como la vida misma. Sin artificios, ni piruetas...hablas, explicas, entiendes, recuerdas, ríes.

Se asoma una lágrima y con naturalidad la guardas y sigues charlando.

Con naturalidad escondes esa lágrima que ya has llorado una y mil veces. Las mismas veces que recuerdas esos momentos que antes te hacían sonreir y ahora te hacen llorar sonriendo.

Un "hola, ¿qué tal?" que de natural, se vuelve cariñoso. Tan cariñoso que nunca antes un saludo pudo disipar todo esa amargura que hasta entonces y desde entonces formó un poco más parte de tu vida.

Igual de natural que leerse un libro y anotar con efímero optimismo las palabras desconocidas.

Contarse cosas que, aunque a distintas horas y en distintos días, haces tú y quien está al otro lado, es gracioso. Y natural.

Tan natural como que las noches están para dormir (algunas también se pueden vivir) y no para pensar en lo que ya has dado cien vueltas durante todo el día.

Natural ha sido hoy.

Sin preparativos, ni envoltorios, ni lacitos rojos. Pero también sin gritos, ni reproches, ni pesares.

Si mañana alguno me pregunta ¿qué es natural? le diré sonriendo...

¿Natural? Ayer.

domingo, 13 de octubre de 2013

Días de retiro, huellas y reflexión.



Simancas, Valladolid. Aldelbarán.

Días de retiro.
Espiritual lo llaman.
Un encuentro conmigo mismo y con Él, que desde el Cielo nos vigila. Un par de días en los que me apeo del mundo mientras éste sigue girando a un ritmo demasiado frenético.

Unos días en los que organizar el presente y un poco del futuro que se vislumbra. Unos días también en los que abandonarse en brazos del Señor dejando que se cumpla su voluntad.

Unos días en los que convivir bajo su mismo techo.

Tierras de Castilla, de vastos campos áridos, de puentes romanos y de antiguas Cortes de la España de los Católicos (de los Reyes, me refiero).

Meditaciones y lecturas que cuando calan, lo hacen en lo más profundo de nuestro ser. Sín quererlo, o a veces de manera semiinconsciente, repasas tu camino hasta estos días. Algunas etapas del mismo mantienen las huellas limpias y pulcras del primer día; otras, sin embargo, se encuentran embarradas y pisoteadas, como si el mismo Atila a lomos de su caballo hubiese pasado sobre ellas. Y es sobre estas etapas sobre las que en este fin de semana me he parado a reflexionar.

Hay personas que han dejado en mi vida una huella imborrable. Tú Tatá, sin duda alguna, eres la protagonista de todas ellas. Como no podía ser de otra forma, mi madre, a la que muchas veces no comprendo y a la primera que echo de menos cuando estoy fuera de casa. Y luego hay otras personas, en su mayoría del género femenino, que por regla general siempre se han encargado de pisotear el campo sobre el que durante mucho tiempo estuvimos sembrando nuestras (de ellas y mías) semillas.

Pero sobre la que más he reflexionado ha sido sobre la más importante (o más reciente, según cómo se mire).
Leía estos días:
"También en lo diminuto se muestra la grandeza del mundo".
Reflexiona.

En estos días he entendido que esos planes que hasta hace un mes hacías nuestros, eran planes que Dios no quería para mi. Planes engordados con palabras pero vacíos de alma, espíritu y corazón.

Momentos treméndamente felices que has conseguido que con tu forma de actuar adquieran el sabor amargo de la hiel. Vivencias y confesiones puras y sinceras (ahora hablo por mi) que después de todo, han quedado vacías de toda fuerza y sentimiento.

Sentimientos que aún están latiendo - yo no puedo hacer eso que tú ya has conseguido: ser feliz - a la espera de sangre que bombear.

Recuerdos todavía presentes en el día a día y que en momentos de reflexión, como los de este fin de semana, hacen que pierda el juicio, el norte y los papeles al hacer balance de tu "dejada en la estacada".

Viajes por autopista a las tantas de la mañana para que durmieras en casa. Viajes que haría una y mil veces más.

No es momento de reproches - conmigo nunca lo será, estate tranquila-.

Tan solo me gustaría que leyeses con atención - si alguna vez lo haces-:
Procura pasar por la vida con honradez, con pureza, con sensibilidad. Deja poso en las vidas que compartas y en las que te rodeen. Analiza:
"Todo lo que se desarrolla, comienza por ser pequeño. Es al alimentarse gradualmente como, con constantes progresos, llega a hacerse grande".

Cuida lo que tienes, lo que la vida te ofrezca, la amistad. Y sobre todo, cultiva tu interior, tu razón y tu corazón.

Deja una huella con talla y respeto.
Y recuerda:
La próxima vez que pises, mejor hazlo descalza y olvídate los tacones de aguja en el cajón.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Escríbelo en mayúscula.



De catadura moral va esto de la vida, y aquella con la que algunos/as (por mantener aquello de los géneros) gobiernan la suya ha de hacerte sentir orgulloso, me siento orgulloso, cuando eches la vista atrás, y la echo, y analices, y analizo, cómo has actuado con la gente que quisiste y quieres. Quise y quiero.

La felicidad con minúsculas es muy distinta a la que se escribe con mayúscula pues lejos de parecer iguales, la primera es tan efímera como efímero es el sentimiento que la produce; sín embargo, la Felicidad es aquella que hasta en los momentos más bajos de decaimiento, te hace esbozar una sonrisa y te impulsa a seguir luchando por unos principios a los que siempre fuiste, fui, fiel.

Y el querer no es atemporal, ni caduco, pero como todo, es necesario cuidarlo porque si no se acaba convirtiendo en polvo en el camino. Y no puedes ni debes pretender que todo te venga hecho. Mucho menos cuando de ti depende mantener el fuego vivo.

Pero habrá veces en las que te des de bruces con personas que hagan del desgobierno y la frialdad, el mejor y más cálido de sus gobiernos.

Y lo llamarán ser recio/a, desapegado/a...intentarán ponerle mil y un disfraces pero tú y yo sabemos que la experiencia de querer a alguien es y será dura: no olvides la lección, tus grandes cobardías de ahora son paralelas a tus pequeñas cobardías diarias. No has podido vencer en lo más grande porque no quisiste vencer en las cosas pequeñas.

Te lo dije hace tiempo pero hoy te lo vuelvo a decir: algún día sabrás lo que significa perder a alguien cuando de verdad ames a alguien mucho más de lo que te amas a ti misma.

Porque eso a lo que tú llamas ser recia de corazón, yo lo llamo ser egoísta.

Soy feliz me has dicho, y yo te digo: Disfrútalo, pero escríbelo en mayúscula.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Desconocidos...

Parece mentira cómo cambian las cosas, y con ellas, las personas. 

Será cuestión de la edad, dijo una vez algún poeta soñador. 

Será cuestión de que nunca fueron como tal, me atrevo a decir hoy yo.

domingo, 8 de septiembre de 2013

¿Imposible?



¿Que es imposible? Quizás, pero eso es exactamente lo que me atrae, así que, al menos, déjame intentarlo.

Porque para conocer los propios límites, a veces es necesario vivir cerca de ellos.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Pregúntate si sabes...



¿Sabes qué he pensado? Que eres un cría, y que en realidad no tienes ni idea de qué va esto. Es normal, nunca has salido de esa coraza en la que te refugias.

Si te pregunto por el amor, me citarás un soneto...

Pero nunca has mirado a una persona y te has sentido vulnerable. Ni te has visto reflejado en sus ojos.

No has pensado que Dios ha puesto un ángel en la Tierra para ti, para que te rescate de los pozos del infierno, ni qué se siente al ser su ángel.

Al darle tu amor, darlo para siempre. Y pasar por todo, por los buenos momentos, y sobre todo por los malos.

No sabes lo que es admirar a alguien por las noches, durante todas las noches mientras duerme, cogiendo su mano.

Porque una vez creí ver en tus ojos que el término horario de visitas de fin de semana no iba contigo.

No sabes lo que significa perder a alguien. Porque sólo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti misma.

Porque sinceramente y con el corazón en la mano, dudo que jamás te hayas atrevido a amar de ese modo.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Cuestión de principios.



Vive la vida de modo que el temor de la muerte no pueda entrar nunca en tu corazón.
No importunes a nadie acerca de su religión.
Respeta a los demás y sus puntos de vista.
Y exige de ellos que respeten el tuyo.

Ama tu vida, perfecciónala.
Embellece todas las cosas que la rodean.
Trata de prolongar tu vida y de hacerla útil para tu pueblo

Cuando llegue la hora de tu muerte no seas como aquéllos cuyos corazones están llenos de temor a la muerte y que cuando llega su momento lloran y rezan para tener un poco más de tiempo para vivir la vida de modo diferente.

Canta tu canción fúnebre y muere como un héroe que regresa a su casa.


"Tecumseh".

jueves, 5 de septiembre de 2013

Una llamada...




A veces cuando rezo es como si Dios estuviese en todas partes. Cerca de mí.

Tan cerca que no me gusta decir amen. Decir amén es como si terminase una conversación telefónica con El.

Así que digo yo que sería estupendo si, en vez de colgar el teléfono, pudiésemos dejarlo descolgado para siempre. Así, cada vez que nos acercásemos al teléfono para escuchar, escucharíamos a Dios respirando al otro lado.

Porque la Fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve.

domingo, 1 de septiembre de 2013

El Alvia de las 18:50


Cuanto te echo de menos...
Cuanto duele este dolor...

Hoy es Domingo.

Día de antiguas despedidas en diferentes horarios. Al mediodía si estaba allí o a las 18:50 si habías venido a verme. Es Domingo, y aunque el sol luce, poco a poco Santander empieza a perder ese olor a Verano que ya en Mayo empieza a dejarse intuir. Es época de despedidas. Los amigos vuelven a sus ciudades para comenzar el nuevo curso, se acabaron las terrazas, El Puntal y es tiempo de ir desarmando los armarios en busca de jerseys, cazadoras, bufandas...

En definitiva, después del verano, todo vuelve a su imperfecta normalidad.

Pero esta vez lo hace con una diferencia. Contigo allí, quizás, y conmigo aquí, seguro.

Sin el Alvia de las 18:50, ni el autobús de la Burundesa de las 15:00. Sin despedidas que no parecían terminar nunca y tras las que afrontábamos la semana con una fuerza y entusiasmo propios de superheroes.

Sin lágrimas ni paseos a deshoras en las noches de Sábados.


Una normalidad cuya imperfección la hace volverse triste y gris.

Te quiero.

viernes, 30 de agosto de 2013

"No esperes que te olvide. No olvides que te espero."



Tengo miedo al olvido. No al mio sino al tuyo.

Tengo miedo a que mañana te pregunten por el ayer y no recuerdes lo vivido.

Me asusta pensar que el libro que escribimos haya sido desterrado y arrancado de tu memoria.

Me asustan muchas cosas, pero sólo una me consuela: Tú

Buenas noches, pequeña.

jueves, 29 de agosto de 2013

Carta 4bierta.



En ocasiones somos protagonistas del sinsentido, de la sinrazón más cruel y despiadada. Encarnamos aquello que nos asusta sin pararnos a pensar en todo el daño que hacemos a las personas que nos rodean, o que nos rodeaban y ya no lo hacen por deseo propio.

Caemos en las garras de la terquedaz e intentamos, con mucho más afán que cordura, deshacernos de todo recuerdo que hasta hace días iluminaban las noches más oscuras. Aquellos por los que no hace mucho tiempo luchábamos y aquellos que conseguían dibujar, en un rostro a veces cansado y otras risueño, la mejor de todas las sonrisas.

De una manera lacónica y sucinta damos portazo (de manera breve o definitiva, aún no me lo han explicado) a una relación sin importarnos una auténtica birria el compromiso y aquella persona que en una tarde de verano, con nivea de por medio, nos ilusionó.

Mientras tanto y en detrimento de una insensatez que ahora si, podría guiar mis pasos, hago un acto de fe y encomiendo mis pensamientos a que El Señor te haga recobrar la sensatez y el juicio (tú que vas para opositora)y vuelvas a actuar con una madurez propia de los años que dentro de poco cumplirás. Esos años que yo hoy dejo un poco más atrás y que tú te has "olvidado" de recordármelo con tu voz.

Quizás pido demasiado.

Quizás pido en la misma medida de lo que, al menos en esto, me merecía.


"¿Que te da todo igual? —No quieras engañarte. Ahora mismo, si yo te preguntara por personas y por empresas, en las que por Dios metiste tu alma, habrías de contestarme, ¡briosamente!, con el interés de quien habla de cosa propia.


No te da todo igual: es que no eres incansable..., y necesitas más tiempo para ti: tiempo que será también para tus obras, porque, a última hora, tú eres el instrumento"
(Camino, 723).


En carne viva. —Así te encuentras. Todo te hace sufrir en las potencias y en los sentidos. Y todo te es tentación...
Sé humilde —insisto—: verás qué pronto te sacan de ese estado: y el dolor se trocará en gozo: y la tentación, en segura firmeza.

"Pero, mientras, aviva tu fe; llénate de esperanza; y haz continuos actos de Amor, aunque pienses que son sólo de boca." (Camino, 727).

martes, 27 de agosto de 2013

"Calma, deja que corra el tiempo".



Estás intranquilo.

-Mira: pase lo que pase en tu vida interior o en el mundo que te rodea nunca olvides que la importancia de los sucesos o de las personas es muy relativa.

-Calma: deja que corra el tiempo; y, después, viendo de lejos y sin pasión los acontecimientos y las gentes adquirirás la perspectiva, pondrás cada cosa en su lugar y con su verdadero tamaño.

Si obras de este modo serás más justo y te ahorrarás muchas preocupaciones.

"Calma, deja que corra el tiempo".

(Camino, 702)

domingo, 21 de abril de 2013

Dicen de España...

Dicen que España está españolizada,
mejor diría, si yo español no fuera,
que, lo mismo por dentro que por fuera,
lo que está España es como amortajada.
Por tan raro disfraz equivocada,
viva y muerta a la vez de esa manera,
se encuentra de sí misma prisionera
y furiosa de estar ensimismada.
Ni grande ni pequeña, sin medida,
enorme en el afán de su entereza,
única siempre pero nunca unida;
de quijotesca en quijotesca empresa,
por tan entera como tan partida,
se sueña libre y se despierta presa.

J.B

martes, 16 de abril de 2013

Hay momentos.

Porque hay veces que aún muriendote de pena, el segundero del reloj de la mano que acaricias permanece impasible . Como un muro infraqueable donde las horas transcurriesen inconscienes en su devenir.

Porque hay momentos en los que, aún mostrándose débil, no existe nadie que se atreva a dar un paso más allá del ¿qué te pasa?.

Porque hay momentos en los que la soledad eclipsa a la mejor de las compañías.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Dos palabras.

Sí esta noche estuviera allí contigo aprovecharía para decirte al oído dos palabras. Palabras que de viejas, son nuevas.

Dos palabras
Esta noche al oído me has dicho dos palabras
comunes. Dos palabras cansadas
de ser dichas. Palabras
que de viejas son nuevas.

Dos palabras tan dulces, que la luna que andaba
filtrando entre las ramas
se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras
que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
moverme para echarla.

Tan dulces dos palabras
que digo sin quererlo -¡oh, qué bella, la vida!-
Tan dulces y tan mansas
que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.

Tan dulces y tan bellas 
que nerviosos, mis dedos,
se mueven hacia el cielo imitando tijeras.
Oh, mis dedos quisieran
cortar estrellas.

viernes, 22 de febrero de 2013

Una forma desnuda y transparente de decir: TE QUIERO.


No es una forma de agradecimiento, sino una forma desnuda y transparente de decir. TE QUIERO.

Porque en el devenir continuo de nuestros días, no tenemos tiempo para reflexionar sobre si lo que hacemos está bien o mal; porque nos faltan minutos para preguntarle al de al lado si está bien ;porque apenas intentamos buscar un momento para alimentar nuestra fe, cualquiera que ésta sea; porque siempre creemos que aquello de perseguir nuestros sueños fue un verso suelto y fugitivo que algún utópico escribió en tiempos pasados. Por esto y por lo que se me escapa, es conveniente echar el ancla, buscar refugio en algún puerto al abrigo del mar y reencontrarnos con lo que fuimos.

En ocasiones viajamos solos por obligación; sin embargo hay momentos en los que hacemos de la soledad nuestra mejor compañera de viaje. Y como en todos los aspectos de la vida, debemos de ser capaces de endulzar el zumo que, a veces ácido, la vida nos entrega.

Nadie dijo que la vida fuera fácil, pero jamás fue escrito que conseguirlo fuera imposible. Y en ese resquicio de esperanza, donde éxito y fracaso conviven en el más absoluto de los equilibrios, fue dónde te esperé. Y llegaste.

Y me invitaste a conocerte. Y yo te invité a cenar. Y te conocí. Y cenamos. Sin saberlo tú y sin esperarlo yo quisiste hacerme sonreir. Y sonreí. Y sabiéndolo yo y sin esperarlo tú, quise que te sintieras especial. Y te sentiste.

Y sentados en bancos nocturnos, tú con vestido y yo con corbata, hablaste sobre ti. Y yo escuché. Y sentados en terrazas te hablé de mi y de mis encrucijadas. Y me escuchaste.

No fuimos jóvenes convencionales. No charlamos con la música alta. Nunca nos despedimos oyendo al gallo cantar. Te escuché y me escuchaste en una playa deshabitada, en una terraza al mar.

No te juzgué. No me juzgaste.

Porque más que besarte, más que dormir juntos, más que ninguna otra cosa, un día me diste la mano y eso fue amor. Y entonces comencé a quererte sabiendo tú que lo hacía. Antes ya te quise. Sin saberlo tú y queriéndolo yo.

No es un agradecimiento, sino una forma desnuda y transparente de decir: TE QUIERO.

viernes, 8 de febrero de 2013

Hay veces que...

A veces querer duele.
A veces querer mata.
Hay veces que querer cuesta.
Hay veces que querer gusta.
Y hay veces,sin embargo,que querer asusta.

martes, 4 de diciembre de 2012

Ensayo sobre las dos culturas.




En su artículo, Mario Vargas Llosa analiza las dos posiciones culturales preponderantes del siglo XX. Por un lado nos encontramos con la opción más pragmática de estas, defendida por C. P. Snow y conocida con el nombre de “cultura científica”. Representada por la modernidad y el futuro, reflejaba los avances que en el ámbito científico y técnico se estaban produciendo en la sociedad; sín embargo, y como antítesis de la postura defendida por C. P. Snow, nos encontramos con la denominada “cultura literaria” (propugnada por F. R. Leavis) que, anclada en la cultura tradicional, pretendía apropiarse de la cultura con mayúsculas y establecerse como “órgano” principal de la cultura occidental.
Esta escisión entre ambas culturas, fomentada por las continuas desavenencias entre los defensores de una y otra, habría provocado además de dos tipos de saber, dos maneras completamente distintas de afrontar los devenires del propio y natural desarrollo de las sociedades.

En su artículo, Vargas Llosa analiza la vehemencia con la que F. R. Leavis defiende su tesis, a través de la descalificación adhomini: “como novelista no existe, no ha comenzado aún a existir”. En mi opinión, este ataque no es más que el último intento de proteger aquello que sabemos que acabaremos perdiendo. Igual que el púgil que, sabiendo que se encuentra ante las puertas de la derrota, lanza un endeble golpe buscando el cuerpo del rival, escenario éste que bien podríamos extrapolar al enfrentamiento entre ambas culturas.

Pero lo que es cierto es que, encontrándose ambos novelistas ante las barreras de la ignorancia y los prejuicios recíprocos, no supieron vislumbrar, desde mi punto de vista, el nacimiento de una cultura que avanzaba conforme lo hacía el paso del tiempo. Una cultura que poco a poco regirá los órdenes de la vida y que se consagrará como el altavoz ante las demandas de la sociedad. Una cultura “cada vez menos dispuesta a invertir recursos, que distraerían de lo pragmático, para financiar en gran escala y de manera significativa aquellos quehaceres académicos o creativos sin valor de uso que, para el doctor Leavis, eran los únicos con derecho a representar la cultura.” Los medios de publicación se erigirán por tanto como aquella cultura que satisfaga las necesidades prácticas y espirituales para “moverse” por el mundo sin parecer un bicho raro.

Con algunos años más de perspectiva, el siguiente escritor que analice estas posturas lo hará calificándolas de “supervivientes de una época ida”.


Si bien Miguel Ángel Quintanilla converge en cuanto a opinión en el análisis hecho por C. P. Snow ante la brecha que existía entre ambas culturas y sus respectivos protagonistas, en su carta va aun paso más allá desgajando las ventajas e inconvenientes (más estos que aquellos) que la denomina “tercera cultura” presenta. Quintanilla retrotrae la vista atrás (50 años exactamente) y describe el empeoramiento en el mundo académico afirmando que los humanistas han acomodado a sus textos “la jerga científica” al mismo tiempo que critican todo aquello relacionado con este mundo.

Bajo el despectivo seudónimo de “cultura popular”, Quintanilla habla de la tercera cultura como un territorio sin fronteras capitalizado por el “todo vale”. Según él, asistimos a la más absoluta corrupción del término cultura por los oradores del falso saber. Aquellos que tras una pantalla y una plataforma audiovisual financiada a través de la banalización cultural inundan nuestras casas de palabrería y elucubraciones pseudocientíficas, eso sí, al gusto del consumidor.

Pero ante un escenario tan desolador, Quintanilla cree que no todo está perdido. Al igual que hasta en los desiertos encontramos agua, Snow hubiera asistido en esta sociedad en la que nos ha tocado vivir, a seminarios como los de la Menéndez Pelayo sobre cultura científica y democracia. Hubiera podido leer ensayos como los de Ramón Lapiedra. Además, hubiera disfrutado de las publicaciones que algunos medios de producción hacen, atendiendo a su dedicación permanente y equilibrada, por el mundo de la ciencia.

Quizás, como dice Miguel Ángel Quintanilla, no esté todo perdido.

domingo, 2 de diciembre de 2012

De esa noche han pasado ya 14 años.




Recuerdo a papá en la puerta del colegio con su gabardina beige de Burberrys. El hecho de que aquel día triste, lluvioso y gris me hubiese ido a buscar al cole en compañía de mi hermano era que algo excepcional había ocurrido o iba a ocurrir. A los pocos minutos supe que lo excepcional se había consumado ya. La cara de tristeza de mi hermano indicaba que a lo excepcional ya consumado, habría que sumarle la categoría de doloroso.
Nos montamos en "Potato", el Citröen Xsara que hacía pocos meses nos habías regalado, y las palabras de mi padre fueron, textualmente: " Juan, hijo, tenqo que contarte algo pero tienes que prometerme que no vas a llorar delante de mamá". Yo le dije: "¿Papá, qué pasa?. Y el contestó: "Juan, la abuela Tatá se ha muerto".
Todavía recuerdo aquel sentimiento de dolor y de amargura tan insondable. Se había ido, y para siempre, la abuela Tatá. La mujer más maravillosa del mundo. La mujer a la que desde ese día juré amor eterno y a la que, por supuesto y todavía hoy, se lo sigo profesando.

Me acuerdo de como todas las noches a las 22:00 hablábamos por teléfono antes de acostarnos. Recuerdo como la noche del 2 de Diciembre de 1998 te llamé como todas las noches, pero esa noche no hubo nadie al otro lado. "Estará ya en la cama" - me dijo mamá. Ese día fue el último día que estuve contigo, aunque sé que no ha pasado ni uno sólo desde entonces sin que tú no hayas estado conmigo. De esa noche han pasado ya 14 años y no hay un momento en el día en el que no me acuerde de tu sonrisa y de tu vestido de lunares.

Pero al igual que yo prometí no llorar (y no lo pude cumplir), prométeme tú, abuela que nunca me dejarás solo. Nunca.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Eres fuerte y castellana.




Apaga la luz, desnúdate y guarda silencio. Escucha únicamente el crepitar de un corazón en llamas. Aguarda. Ahora estás tú, sola y desnuda frente a ti misma. Olvida los problemas y obsérvate con minucioso detenimiento. Eres cuerpo. Eres un alma recia, con carácter. Eres un caballo desbocado ante la inmensidad de una verde pradera. Aguarda. Busca en tu interior aquello que te ha mantenido a salvo. Protege lo que tu enemigo ansía, pues eso será el mejor acero qué utilizar en cualquiera de las batallas que hayas de librar.

Recuerda cómo has llegado aquí, y ahora que los tercios flaquean blande tu espada y aguarda el momento final.

No busques refugio en los que deshonraron la confianza que en ellos depositaste. No busques consuelo, piedad o clemencia. Lucha porque sean ellos quienes sucumban ante la justicia divina.

Estás aquí por tus hechos, por tus palabras, por tus acciones, por tus decisiones. Gracias a nadie más que a ti has conseguido lo que hoy tienes.

No te dejes seducir por aquellos fariseos vendedores de quimeras cuyo único propósito es alcanzar la podredumbre de su gloria a través de tu irracional fracaso.

Eres castellana y en tu sangre llevas la de aquellos que legaron la suya por la defensa de España.

Ahora es el momento. Vístete, dispón de tu armadura y sal a defender tu honor frente a aquellos que quisieron , quieren y querrán vilipendiarlo para aplacar así su propia ignominia.




La España de Los Quijotes.




Vivo en un país con un himno feo; una marcha real de los tiempos oscuros que, a falta de letra, se canta tachín tachán en los estadios de fútbol. Con un himno así es imposible rodar Casablanca, fichar a Humphrey Bogart e Ingrid Bergman y vivir el emotivo duelo musical en el bar de Rick en el que vence La Marsellesa; la libertad frente la barbarie.

Vivo en un país que lleva siglos discutiendo sobre las mismas cosas y en el que siempre pierden los mejores, los imprescindibles.

Vivo en un país sin símbolos de pertenencia, sin instituciones eficaces, salpicado de muros mentales y prejuicios, de miedos al Otro, y con una bandera ni fu ni fa rescatada en el Mundial de Sudáfrica por los Xavi, Iniesta y Casillas, y por decenas de miles de jóvenes que tomaron las calles. Un país-Titánic del que todos tratan de escapar encaramados en votos salvavidas: catalanes, vascos, españolistas. Se multiplican los dirigentes que calculan el rédito de cada abismo.

Vivo en un país con seis millones de parados, de tragedias familiares reducidas a una estadística, varado en una crisis ética en la que los corruptos ocupan cargos públicos, conservan el prestigio social, se presentan a elecciones y dan lecciones en unos medios de comunicación que pierden fuelle, periodistas y crítica, porque criticar resulta caro: exige pensar, decidir, correr riesgos.

Muchos se lanzaron a una irrefrenable compra de casas impulsados por la codicia ambiental, por unos bancos que regalaban el dinero y escondían la letra pequeña. Nos creímos ricos cuando solo estábamos endeudados. España se transformó en pocos años en un país sin pasado, sin pobreza, sin Los santos inocentes; un país nacido de la nada, una ilusión formada por gentes que se daban importancia en el caminar, al viajar transmutados en turistas altivos.

Vivo en país donde los desahucios son la imagen de la España egoísta, injusta, cruel, la de un sistema que no funciona porque es incapaz de proteger al débil, garantizar la igualdad ante la ley. Cada suicidio es un mazazo en la honestidad colectiva. Hay medios, más los televisivos, que convierten cada desgracia en carnaza de infoentertainment para subir la audiencia. No hay límites, todo vale. La inmoralidad no es solo un virus que afecta a políticos y banqueros, nos afecta a todos. A los silenciosos.


Vivo en un país acrítico e inmaduro, que confunde un programa basura con un informativo de la BBC.

Vivo en un país chato, poca cosa, en el que la clase política se ha reducido a una casta encerrada en un castillo, enrocada a espaldas de los ciudadanos, a su costa. Un clan que protege sus privilegios, los pluses por vivienda y sus vuelos en business ante cualquier petición de transparencia. Que escoge los miembros de los Supremos y los Constitucionales para blindar sus derechos. Todo es un juego de poder y dinero.

Pero en este país tenso, donde bulle tanta historia inacabada, tanta manipulación y tanta estupidez supina, está repleto de personas sanas que se empeñan en pelear cada día contra la España ruin, avara, cruel. En esta España de mercados, primas de riesgo, pelotazos, pérdida de derechos, ERE y recortes, de necios de cuello blanco, queda espacio para la utopía. Ese es el verdadero sueño: el triunfo de la España de los Quijotes.

R.L





viernes, 2 de noviembre de 2012

UN "TE QUIERO" AL NATURAL.

Aprovechas el silencio de esta noche para dormir tranquila, serena y feliz. Yo disfruto con tu respirar, dsfruto con tu cálido perfume, disfruto de tu entrañable forma de dormir. Disfruto contigo y también de ti. Aprovecho esta noche para escribir sobre ti, contigo a mi lado. Nunca podría haber imaginado una vida tan plena como la que tú sabes darme. Nunca hubiera imaginado que la palabra felicidad se pudiera escribir entre dos. Nunca hubiera imaginado momentos tan felices como los que juntos nos sabemos dar. Y eres TÚ la que me ha enseñado la plenitud de la vida, la que me ha enseñado a escribir FELICIDAD entre dos y la que me ha enseñado a compartir. Muchas cosas te debo y no sé si algún día podré pagar el precio tan alto que vale lo que por mi haces. Te veo dormir y descubro la silueta de una chica risueña, feliz, responsable...veo la misma silueta que en mis sueños imaginO vestida de blanco y en el altar. Me abrazas y te tapas. Te besó en la mejilla y se dibuja en tu rostro una cariñosa mueca de aprobación. Te susurró un "te quiero" y sigues durmiendo sin que ninguna preocupación ensombrezca tus dulces sueños. Hace ya varias noches que no descuelgo el teléfono para darte las buenas noches. Y la verdad, no lo extraño en absoluto. Últimamente me estoy aficionando más a los "te quiero y buenas noches" al natural. BUENAS NOCHES CARIÑO. TE QUIERO. ABRAZAME FUERTE HOY QUE PODEMOS.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Feliz Cumpleaños, abuelo.


Hoy cumples años abuelo, en concreto 97.

¡Muchísimas Felicidades!

Aunque estemos lejos el uno del otro, sé que estarás muy bien acompañado ahí arriba.

No pasa un sólo día sin que me acuerde ti. De ti y de la abuela Tatá. De nuestras tardes de siestas y paseos por Castelar cuando el Sábado se convertía en mi día favorito.

Cuando me llamabas Curro y a escondidas de la abuela y mamá, me dabas una moneda de 500 pelas para que me comprase unas chuches en el kiosko de la cuesta del gas...

Os echo muchísimo de menos, a Curro y a Tatá...a mis abuelos de Puertochico.

Muchas gracias por los 15 años que me dejaste disfrutar contigo. De lo bueno y de lo malo. Muchas gracias por enseñarme todo lo que me enseñaste.

Un beso muy fuerte abuelo, y felicidades.





sábado, 8 de septiembre de 2012

Cuando llueve en soledad.


Hoy es un día de esos en los que me encantaría que el telón bajase, se apagara la luz y me pudiera quitar esta maldita careta que nunca acabó de sentarme bien.

Ver las butacas vacías, escuchar el silencio del mejor aplauso, ese que nadie te dará.

Disfrutar de la inmensa soledad de este teatro. El teatro de la vida. Una soledad que antaño me asfixió y de la que hoy hago la mejor pareja de baile.

Siempre es la misma función, el mismo espectador, el mismo escenario.

Bailemos sin que nadie nos vea.
Lloremos sin que nadie nos oiga.
Soñemos sin que nadie lo sepa.

Ríos de soledad, sueños en alquiler, lágrimas de metal.

Porque estos días sólo llueve en soledad.

martes, 4 de septiembre de 2012

Porque hay amaneceres que bien valen las mil y una noches.




Alejarme quiero
de esta vida que yo vivo sin convencimiento.
y adentrarme en el tiempo de las luces,
barros vivos encendidos por la mano
del misterioso alfarero.

Mozas de risueño gesto en calma me encuentran
como a un Góngora perfecto,
perviviendo lejos del bullicio,
Con mi rosa amarilla, con mi rosa de los precipicios.

Alejarme quiero. Adentrarme en el silencio,
Alejarme quiero. Abandonar esta senda.
Alejarme quiero.

Rosa de Alejandría, rosa amarilla.
hoy has de ser mi guía, rumbo entre islas.
faro de mediodía, rosa sencilla.
Alúmbrame en esos amaneceres de tinieblas.
Guíame en esas noches de mentiras.

domingo, 2 de septiembre de 2012

En aquella lejana inmensidad.



Buscar una isla de orilla esmeralda y adormecerse.
Desnudo cuerpo, serena mente.
Buscar una isla de orilla esmeralda.
Quién pudiera, quién supiera besar el desaliento.
Despedirlo con gesto de homérico viajero, buscar declives y curvas y sembrarlas de pálidos reflejos.
De pálido reflejo.

A un universo de olas, a un universo de mares de trigo y olivos.
Buscar una orilla de isla esmeralda y adormecernos.
Soleados días, dulces inviernos.
Buscar un paraje desnudo, desierto.
Quién pudiera, quién supiera sembrar el desconcierto.
Despedirse con gesto de homérico viajero.
Buscar declives, resguardo, sotavento y pálidos reflejos.
Pálido reflejo.

Volveré a abrir el cajón de la memoria donde se guardan ordenadas las limpias reservas, volveré sobre tus días, confusa y amada historia.
Volveré sobre mis pasos.

Mi sueños son palomas mensajeras que se pierden entre las antenas, sobre la ciudad, y no vuelven jamás.
O regresan con una rama de olivo en el pico y se quedan a esperar junto a algún portal.
Tus sueños son redes de pescador.
Cortinas sobre puertas encaladas con un ribete azul.

Yo vi a la mujer de cabellos ondulados de sierpes bajar corriendo por la ladera hacia los llanos donde la fiesta silva.
Yo vi los brillos en el borde de las copas durante aquella noche.
Vi flotar herrumbre de rejones en un instante que clava y se gira a mirarte.

Te vi flotar, herrumbre de rejones en un instante que pasa y te giraste a mirarme.
Supe que tu quejido, carne insomne, de mi efímera carrera hacia el confín del horizonte.
Ardió mi memoria y el mundo bosque en llamas.
Ardió mi memoria...

Si te vienes conmigo, si te vienes conmigo pararemos a la vera del camino, para ver los árboles vestirse de hojas.
Si te vienes conmigo, volaremos confundidos entre jilgueros y rosas.
Si te vienes conmigo, si te vienes conmigo partiremos sin destino hacia algún lugar perdido, seremos acratas de bajo consumo.

Seremos, literalmente, la rosca desgastada del beso de tornillo.
Seremos en aquella lejana inmensidad.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Tachando días



Es irrisorio este récord que juntos hemos marcado. Nuestro primer récord. Pero, por algo se ha de empezar, ¿no?


Ya tienes una hoja de calendario que arrancar. Ya sólo queda otro más para atravesar la frontera de la delgada línea que nos separa del fracaso. “Que nadie te amará tanto como yo, si ahora pudiese estar mirando tus ojos, iba a estar escribiendo aquí esta canción”, cantaba Manolo García y yo lo suscribo. Si pudiera estar rodeando tu cuerpo con mis brazos, inundando tu cuerpo con mis besos, envolviendo tu cuerpo con el mío.


Perderme contigo de la mano en el rincón más inhóspito del lugar más alejado de la civilización más incivilizada que conocieses. Perdernos tú y yo. Y encontrarnos a nosotros mismos, sin tapujos, sin vergüenzas, sin disfraces. Tú y yo, a solas.


Ya puedes ir tachando los días de esta nueva cuenta atrás que hoy empezamos.


Una terraza en cualquier canal sobre Venecia, o una mesa de comedor francés…donde sea pero contigo.


Porque sólo quedan 30 días para divisar los días de Octubre que junto a ti me traerán otro mes más contigo.


Lo siento, te quiero.


Te quiero, y lo siento.

lunes, 27 de agosto de 2012

Con la sangre de inocentes.


Bolinaga tiene derecho a todo aquello que la ley le permita pero no a un estado de gracia carente de toda justicia. Más aún cuando el informe forense señala que "en la actualidad el enfermo no se encuentra en fase terminal y únicamente presenta leves síntomas clínicos".

Atendiendo a la escala Karnofsky, a través de la cual se mide la capacidad de los pacientes con cáncer de realizar tareas rutinarias, Bolinaga se encuentra en uno de los estadios más leves de esta enfermedad.

No entiendo como hace una semana, médicos de un hospital de San Sebastián fueron capaces de firmar un diagnóstico en el que se abogaba de manera tajante por la libertad de dicho asesino al catalogar la enfermedad que padece como una razón necesaria y suficiente para su excarcelación.

Soy consciente de mi poca objetividad al tratar dicho tema pero una persona capaz de matar a sangre fría y a bocajarro a tres inocentes Guardia Civiles, habría de tener unicamente derecho a pudrirse en una carcel hasta el final de sus días.

Porque estos eran de los del tiro en la nuca. De los que hacían guardia en el portal anotando las horas y los días en los que su "presa" salía de casa. Estos hijos de la gran puta eran de los del coche bomba, de los del paquete bomba, de los de cuantos más, mejor. Luchaban por la libertad utópica de una tierra que sin pedir permiso hicieron suya. Una Euskal Herria teñida de la sangre de todos y cada uno de los españoles que asesinaron por una causa que sólo fue suya.
Dieron ultimatums para hacer cumplir unas exigencias que cualquier Estado de Derecho no podía permitir. Y el nuestro no lo hizo.

Recuerdo con franca tristeza la imagen de los cadáveres tendidos sobre la acera. Una época en la que los concejales de uno y otro color, morían como auténticos perros. Una época en las que ardían cajeros, autobuses, cubos de basura y sedes políticas a manos de los llamados cachorros, la cantera de E.T.A. Una época en la que una gran mayoría social de las Vascongadas vivía bajo el yugo de las cartas de extorsión.

La época de los GORA ETA con el puño en alto, la Ikurriña izada y las dianas en los portales de los txakurra. Una de las épocas más sanguinarias de una banda formada por auténticos bastardos. Bastardos que jugaron con la sangre de inocentes.

domingo, 19 de agosto de 2012

Tú.

Seré breve. Porque cuando hablo de ti, lo hago sin artificios, sín envoltorios...te miro a escondidas porque es cuando más me gusta verte sonreir. Lo hago como un cazador furtivo que espera ansioso el momento del disparo. En esencia eres esa persona que me ha hecho sonreir de nuevo. En esencia eres quien pone color a las fotos en blanco y negro. En esencia eres la pasajera más especial de ese tren al que me he subido y del que sé que no me bajaré si no es contigo y tu maleta. Y fue en esa lancha cuando te ví, y en esa fiesta cuando te quise sólo para mi. Es tu mirada, tu sonrisa, la alegría que desbordas y de la que inundas a todos los que tienes a tu alrededor. Dije que sería breve y cumpliré con mi palabra. Cuando me dicen, piensa en alguien especial, siempre digo, TÚ. Espero que viajando en ese tren y leyendo esto, se esboce en esa cara que tanto me gusta
, una leve sonrisa al descubrir que ese TÚ, solo es tuyo. Te quiero.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Aunque estés allí.

La conocí el próximo verano, mejor no decir su nombre quizás hoy esté escuchando. Te acariciaba el viento de nordeste y te llevó volando a la arena del Puntal bañada en salitre. Te acariciaba un marinero en tierra y esta vez si era yo. La alegría te muestra desnuda, y desnuda se ofrece ante mi. Llévame a ver salir el sol desde todos los rincones que se te ocurran. Llévame al puerto y al malecón cuando el cielo se nos llene de gaviotas. Alumbrando las calles oscuras están hoy todas las estrellas que durmieron solas. Pero tú hace tiempo que las abandonaste para brillar con luz propia sobre el cielo de Santander. Me pongo a pintarte después de estudiarte lentamente y no lo consigo. Termino pensando que faltan sobre mi paleta, colores intensos que puedan reflejar sobre el lienzo tu joven belleza. Termino pensando que el olor que inunda mi habitación es el que impregna mis manos cuando todas las noches acaricio tu pelo para besarte. Aunque tu estés allí y yo esté aquí. Aunque hoy no te pueda ver, se que te tengo conmigo.